La comunicación 5G utiliza ondas electromagnéticas en dos bandas de frecuencia: FR1 y FR2. FR1 oscila entre 450 MHz y 6 GHz, mientras que FR2 oscila entre 24,25 GHz y 52,6 GHz, lo que entra en la categoría de ondas milimétricas. Las ondas electromagnéticas en la banda FR2 decaen rápidamente en el aire, lo que requiere una red ultradensa para una cobertura continua. Los despliegues futuros incluirán estaciones base pequeñas y micro en zonas concurridas.
El blindaje electromagnético es esencial para evitar interferencias causadas por campos eléctricos de alta intensidad en los componentes. El principio de diseño del blindaje electromagnético implica el uso de un blindaje para minimizar la capacitancia distribuida entre la fuente de interferencia y la base, reduciendo así el impacto de la fuente de interferencia en la base.